Para comenzar, un ejemplo de planificación...

Experiencia vital

 

Para abordar el primer momento del método catequístico, trabajaremos con encuentro bíblicos escritos por Carlos Mesters. Los comentarios en color azul, me pertenecen.

 

La lotería de Dios – Carlos Mesters – Círculos bíblicos

 

“La lotería de Dios” es un título de “fantasía” que busca llamar la atención o preparar al catequizando a una reflexión “distinta”. Es importante que, si utilizamos este tipo de títulos, acompañemos con un subtítulo que aclare el tema catequístico que vamos a abordar. En este caso, propongo: “La alegría de encontrarnos con Dios”.

 

a.- La lectura del texto de la vida

 

Al describir el método catequístico, tenemos que recordar que cada momento es denominado de diversas maneras dependiendo del autor. Lo que llamamos “Experiencia vital”, “Situación de vida” o “Cuestionamiento”, en este caso, es llamado “Lectura del texto de la vida”.

 

No importa, tanto, cómo se lo llame, sino la convicción de que, educar al modo de Jesús, exige partir de la vida cotidiana, de la situación de vida de los catequizandos que debemos acompañar: qué piensan, sienten, viven sobre el tema que queremos proponerles.

 

Cosas de la vida actual y del tiempo de Jesús que El conoció y observó atentamente.

 

En el tiempo de Jesús no había la lotería. Pero había, como hoy, gente ávida de riqueza; pero también había gente capaz de despojarse de todo lo que tenía para poder conseguir algo mejor. Jesús hablaba de aquel individuo que vendió todo lo que poseía para obtener un tesoro (Mt 13,44)

 

Hubo un señor que cuando supo que había ganado la lotería invirtió sus ahorros fletando un avión para ir a cobrar su premio a la capital. Ganar dinero, mucho dinero, es el sueño de tanta gente. Somos capaces de los mayores sacrificios para conseguirlo. Todos van en busca del tesoro, pero son pocos los que lo encuentran. Muchos gastan cada semana parte de sus jornales para invertirlo en apuestas y loterías.

 

Reflexión sobre el hecho de vida

 

Una vez que presenta el hecho de vida inicial, propone que el grupo reflexione sobre ese hecho. Este aspecto es esencial para que no nos quedemos pensando en el protagonista de la situación compartida, sino comenzar a mirarnos a nosotros mismos dentro de esa situación…

 

Animador: Existe un no sé qué en nosotros que nos lleva a jugar en loterías y rifas. ¿Qué es lo que empuja al pueblo a hacer eso? Aquí hay algo que merece nuestra atención, detengámonos un poco.

 

  • ¿Tú has jugado a la lotería o en apuestas?
  • ¿Podrías decir qué te mueve a jugar cada semana?
  • ¿Cuántas veces has jugado y cuántas has ganado?
  • Haciendo un balance, ¿qué experiencia has sacado de toda esa clase de juegos?
  • ¿Es positiva o negativa?
  • Discute el asunto con tus compañeros.
  • ¿Conoces algún caso en el que alguien arriesgó mucho dinero para ganar?  Cuéntalo.
  • ¿Qué opinas de eso?
  • Has comprobado la afición que se tiene por el juego. ¿Te das cuenta también del descaro de algunos que con el juego se aprovechan del pueblo?
  • ¿Conoces casos de enriquecimiento de algunos a costa de los demás?
  • ¿Has caído en la cuenta de cómo el pueblo se ha acostumbrado a perder, pues ya en vez de hablar de “juego de suerte” se habla de “juego de azar”? Pero a pesar de perder y de entregarse al azar continúa jugando.
  • ¿Qué habrá en la gente para que todo el mundo se vaya tras las loterías?
  • ¿Es que la lotería es una solución a la vida?

 

Como pueden apreciar, las preguntas fueron creciendo en intensidad: es lo que llamamos interpelación. Por medio de estas preguntas, se hizo evidente (emergió) la situación de vida del grupo respecto del tema que se quiere reflexionar.

 

En muchos encuentros de catequesis, este momento tiende a prolongarse demasiado. Es una situación a evitar, ya que el núcleo del encuentro no es analizar la realidad, sino dejarse interpelar por la Palabra de Dios, como veremos a continuación. El tiempo que se dedique al inicio del encuentro, dependerá, también, de la duración del encuentro catequístico (algo que varía sustancialmente entre parroquias, escuelas y otras comunidades. Antes de ello, digamos que este primer momento es fundamental dentro del encuentro ya que permite que el catequizando se abra al diálogo.

 

El catequista puede elegir diversos recursos para poner en marcha el encuentro: una pregunta, una canción, una fotografía, un video… lo importante es que ese recurso esté al servicio del mensaje que se busca transmitir.

 

b.- Lectura del texto de la Biblia

 

Escuchamos lo que la Biblia enseñaba al pueblo de aquel tiempo sobre esto.

 

Este es el momento central en toda catequesis: la iluminación con la Palabra de Dios.

 

Animador: Hoy hay miles y millones de personas que, semana tras semana, y a veces más, juegan a la lotería. Jesús en su tiempo observó ese deseo que todos tienen de encontrar un tesoro, un premio. En eso encontró El algo que le sirvió para hablar sobre el Reino de los cielos. Oigamos lo que dijo:

 

Lectura de Mt 13, 44-46

 

“El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee y compra el campo.

El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que tenía y la compró.

 

Un momento de silencio para dejar entrar en el alma las palabras de Jesús.

 

Descubramos el mensaje que la Biblia tiene para nosotros hoy.

 

  • ¿Cuál es el punto que más te llama la atención en esta historia?
  • ¿Qué te dice ese punto en concreto sobre el Reino de Dios en tu vida?
  • ¿Qué dice ese punto en relación con tu vida y el reino de Dios?
  • ¿Dónde crees que está ahora ese tesoro? ¿Dónde encontrará la gente esa piedra preciosa del reino? ¿En la tierra? ¿En el cielo? ¿Solo en el cielo? ¿En esta vida? ¿En el barrio? ¿Dónde?
  • No sé si tú has ganado alguna vez la lotería. Pero, ¿has jugado alguna vez a la lotería de Dios? ¿Ganaste quedando más rico interiormente? Cuenta cómo fue. ¿Qué sacrificios has hecho para ganar en esa lotería de Dios?
  • ¿Es el dinero el que arrastra a la gente para jugar a la lotería? ¿Solo el dinero? ¿Qué te empuja a ti a jugar a la lotería de Dios?

 

Tengamos en cuenta que, en este momento, el autor apenas habla. Propone la lectura e invita a una profunda reflexión con un buen número de preguntas. Ha optado por dejar que el grupo elabore la reflexión, lo que llamamos, habitualmente, “Aporte del catequista”. Esta es una opción pedagógica/metodológica: permitir al grupo expresar su voz y construir juntos una reflexión en torno al texto bíblico.

 

Atención. Las dos parábolas no son iguales. El tesoro estaba escondido. El hombre que lo halló lo encontró por casualidad, pues tú jamás encuentras por el camino un aviso que dice: “Aquí hay un tesoro, búscalo”. En cambio la piedra preciosa no es encontrada por casualidad. La gente tiene que ir detrás de ella, viajando por el mundo se la encuentra. Parece que sean dos cosas opuestas: el tesoro es hallado por casualidad, casi sin quererlo. La piedra preciosa es hallada a propósito, casi es como una recompensa después de un gran esfuerzo. Jesús dijo que el Reino de los cielos se parece a esos dos casos: tú lo recibiste gratuitamente y al mismo tiempo como recompensa de un esfuerzo.

 

  • ¿Cómo explicas eso?
  • ¿Qué está revelando todo eso sobre el Reino de Dios en nuestra vida?
  • Y tú, ¿estás buscando la piedra preciosa del Reino de Dios? ¿Ya encontraste el tesoro? ¿Dónde? ¿De qué manera?

 

¿Qué vemos aquí? ¿Por qué esa aclaración y las tres preguntas que realiza a continuación? Es lo que se llama “profundización de la Palabra”. El autor (Mesters) quiere destacar ese doble aspecto que muestran las parábolas y propone preguntas para ahondar en su significado.

 

Finalmente, la última pregunta es lo que llamamos “Respuesta”, “Vida nueva” o “Compromiso”. Carlos Mesters siempre termina con esta pregunta (la misma), invita a asumir un cambio de vida, poner en práctica el mensaje que ha llegado a nuestras mentes y corazones.

 

Dentro del encuentro de catequesis, este momento ha de estar asociado a la oración. Los tres momentos del método: Situación, Iluminación y Respuesta, deben desembocar, naturalmente, en un momento de oración que reúna todo lo experimentado por el grupo en el proceso realizado.

 

  • ¿Qué vamos a hacer en la práctica para hacer real en nuestra vida la Palabra de Dios que hemos oído y reflexionando?

 

Como podrán apreciar, el dinamismo del método nos lleva a partir de la vida para confrontar ésta con la Palabra de Dios. Ese encuentro entre Palabra y Vida, ha de dar lugar a un compromiso que lleve a la persona (catequizando) a una respuesta de fe a Dios que le ha hablado en su Palabra.

Last modified: Wednesday, 20 May 2020, 11:26 AM