¿Cómo planificar la respuesta?

¿Cómo planificar la respuesta dentro del encuentro de catequesis? Dependerá de la dimensión que busquemos resaltar y se desprenderá del anuncio recibido por los catequizandos.

 

Esa respuesta podrá ser:

 

Personal: es decir, buscará generar un cambio, una transformación desde pequeñas actitudes (por ejemplo, ser más auténtico, obrar con mayor sinceridad). El desarrollo de esta dimensión posibilitará dar curso al proceso de conversión que cada uno realiza a partir del encuentro con Jesús.

 

Hablamos de cultivar valores como:

 

  • Caridad, bondad, entrega, sacrificio, voluntad.
  • Alegría, buen humor, optimismo.
  • Autodominio, confianza, proactividad, resiliencia
  • Constancia, audacia, fortaleza, creatividad.

 

Comunitaria: aquellas actitudes/conductas que pueden incidir positivamente en el ámbito de la familia, entre el grupo de amigos o en la comunidad de referencia. Saber escuchar, no imponer las propias opiniones, buscar la concordia, el acuerdo y la pacificación entre los miembros del grupo/familia.

 

Algunas actitudes que buscaos promover, son:

 

  • Espíritu de sencillez y humildad.
  • Vocación de servicio, generosidad, entrega, desprendimiento.
  • Coherencia entre el decir y el hacer.
  • Solicitud por los más pequeños.
  • Atención por los que se han alejado. Empatía.
  • Corrección fraterna. Diálogo desde la serenidad y la sinceridad.
  • Perdón mutuo. Reconciliación.
  • Visitar, integrar, acompañar, incorporar…

 

Social: abarca el mundo del trabajo, las relaciones humanas fuera del ámbito familiar o del grupo de amigos, la economía, el uso del dinero. Además, la educación y los consumos culturales. Promueve el accionar de ciudadanos comprometidos con el bien común.

 

Recordando que el cristiano está llamado a ser un ciudadano ejemplar, algunos compromisos, pueden ser:

 

  • La participación en la vida social.
  • Desarrollo de las virtudes sociales.
  • Actitud positiva frente al trabajo: vocación, bien, deber y derecho.
  • Conciencia acerca del aporte que se realiza al bien común desde la propia labor.
  • Las relaciones humanas en el mundo del trabajo: la práctica del compañerismo desde el servicio y la autenticidad.
  • La integración con los vecinos. La importancia del barrio que habitamos y su calidad de vida.
  • Nuestra responsabilidad frente al mundo económico.
  • Adquisición de productos de franca procedencia.
  • El uso racional del dinero.
  • Nuestra actitud frente al consumo y al consumismo.
  • El destino universal de los bienes: caridad, desprendimiento, generosidad.
  • El mundo de la educación y la importancia de la propia formación.
  • Los consumos culturales: la búsqueda de aquello que sea edificante.
  • El respeto por la diversidad étnica, cultural y sexual.

 

Medio ambiente: implica el cuidado de la Casa común y la relación con todos los seres vivos. Tiene una fuerte relación con la dimensión social.

 

Estas actitudes han de buscar una verdadera conversión ecológica:

 

  • Cuidado y protección del medio ambiente.
  • Compromiso y justicia entre generaciones: ¿Qué mundo hemos de dejar a nuestros hijos?
  • Interés por el hábitat urbano, su armonía y equilibrio.
  • Asumir la práctica de las tres R: reducir, reutilizar, reciclar.
  • Reducción de consumos innecesarios y separación de residuos.
  • Forestación y reforestación.
  • Desarrollar una espiritualidad ecológica: austeridad, sencillez, sobriedad. “Menos es más”.

 

Vida de fe: la fe ha de encontrarse integrada a las dimensiones mencionadas, pero tiene acciones propias que permiten su fortalecimiento, crecimiento y maduración. La oración (personal y comunitaria), la participación en los sacramentos, la lectura asidua de la Palabra de Dios, la formación de la fe.

 

  • La oración, personal y comunitaria.
  • La intercesión como práctica de amor por los demás.
  • Los sacramentos, de manera especial, la eucaristía (fuente y culmen de los sacramentos).
  • La lectura diaria de la Palabra de Dios.
  • Lectio divina.
  • La formación de la fe: lecturas espirituales para el fortalecimiento de la fe.
  • La comunión entre los miembros de la Iglesia: alentar el espíritu fraterno.
  • La misión como estilo de vida.
  • El anuncio del Reino de Dios como práctica constante.
  • Ecumenismo y Diálogo interreligioso.
Last modified: Wednesday, 3 June 2020, 4:20 PM